Siempre decíamos que algún día viajaríamos juntos a la ciudad que más te gustaba. Después de separarnos, fui solo. Caminé por las calles que habíamos imaginado y entré en el restaurante que habías guardado en tu teléfono. Durante un momento me sentí triste. Luego miré alrededor y pensé que quizá viajar solo también era una forma de despedirme de nosotros.