Cuando me dijiste que ya no sentías lo mismo, pregunté qué había cambiado. Me dijiste que no lo sabías. Esa respuesta me dolió más que cualquier otra. Durante meses intenté encontrar el momento exacto en que dejaste de quererme. Revisé nuestras conversaciones, nuestras fotos y cada discusión. Nunca encontré el momento. Quizá el amor no desaparece de golpe. Quizá se va lentamente, mientras la otra persona todavía cree que todo está bien.